lunes, 27 de marzo de 2017

CONSCIENCIA

Me he vuelto muy literaria desde que leo a Henry Miller y me gusta, porque noto cómo mi vocabulario es variado y hablo con propiedad y recursos.
Ayer me lié con Daniel Cox. Creo recordar que era Cox, pero ni idea. Londinense de 26 años, rapado, con una barba muy larga. Besaba muy bien. Cuando llegamos a Musik empezamos a pintar las paredes Mercedes, Dan, Connor y yo. Y, de repente, en un permanente plateado, ahí estaba su firma. Kurto. Pero aún peor, debajo ponía Moli.
Recuerdo que me quedé petrificada unos segundos, al darme cuenta de lo terriblemente reciente que era la firma. Antes de eso habíamos visto a los amigos de Miguel apoyados contra un coche enfrente del chino donde entré la noche que conocí a Ryan. Yoe, Dami y el Sánchez y varias tías que se reían a gritos. El corazón me dio un vuelco cuando los vi, el Sánchez me estaba mirando. Me di cuenta de que sabía sacarse partido para las fotos, pero tenía un aspecto muy demacrado en persona, una cara como de elfo, y los ojos vacíos.
Mercedes y yo valorábamos la opción de entrar a Repúblika a las 2:30 si la noche no mejoraba, cuando entramos a Revolver y conocimos a ese grupo de extranjeros que jugaban al rugby. Resultó que conocían a Ryan y decían que era un capullo, que jugaba sucio. Connor tiene 21 años y llevaba una corbata atada a la cabeza que el portero de Musik le obligó a quitarse al entrar. Connor es un tío muy guay. Lleva 8 años en Murcia y tiene acento murciano y entiende el español a la perfección. Se lió con Mercedes. Dan me gustaba, pero no me sentía cómoda conmigo misma, porque sentía que lo hacía para olvidar, para escapar de la realidad, que ahí estaba en la pared, escrita y firmada: Kurto y Moli. También estaba "RYAN CUNT". Me reí mucho al leerlo.
Hoy tengo los labios hinchados. Ojalá al haberme liado con Dan hubiera sido una de esos líos liberadores, en los que te dejas llevar. Pero no estaba muy convencida, sobre todo con Kurto y Moli ahí mirándome... fuckin tortolitos de mierda.
Una vez me metí al instagram de Moli. Era muy guapa, racial, ¿colombiana? Miguel me hablaba de ella al principio, cuando nos conocimos, y luego dejó de mencionármela. Supongo que hay muchas cosas que yo no sabía, pero probablemente fuera la chica bajita con la que le vi en Repúblika. Dormí en casa de Mercedes y lloré por el camino, siendo consciente de que Miguel no iba a volver NUNCA y que Moli era mucho más guapa que yo. En realidad, no es eso lo que me afecta, sino...
...todo. Lo que más me afecta es que no tengo ni puta idea de nada.
Así, cuando me he levantado esta mañana, el peso de la responsabilidad ha caído sobre mí como una losa. Lo que hice anoche, haberle contado a Dan que me había liado con Ryan, la historia de Miguel, el alcohol, el tabaco, la ducha que tenía que darme, enfrentarme a mi familia, enfrentarme a la resaca, la comida que me esperaba en casa de mi tía, mi móvil sin batería y mis 10 €, que antes eran 20 €, Kurto y Moli, Miguel y Moli, Repúblika, Mariano, Moss, se te ve el plumero, guapa, y te echo de menos a morir, Miguel.
Ayer invité a Sofía a lo del Romea y contestó que no podía ir, que tenía exámenes. Que le den. Que le den a tanta gente, en realidad. Que me den a mí también. No soy buena amiga; me da igual mucha gente, y probablemente si no me siento generosa te deje en la estacada en el momento más inesperado e inoportuno. No entiendo por qué me necesitan si yo no les necesito a ellos.
¿A qué estoy esperando?

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