no recuerdo bien lo que me dijo A ayer. solo sé que, como siempre, es sorprendente que alguien que parece tan tímido pueda ser tan profundo e intenso como tú, que no eres tímida, sabes. en el momento en que me dijo: 'ves este cigarro? pues este cigarro se ha acabado ya. esto se ha acabado ya. este día y este momento se ha acabado ya. y a cada milésima de segundo que pasa estás más cerca de la muerte. lo que tenemos que hacer es irnos de murcia, el año que viene tenemos que estar fuera de aquí ya'. de repente me di cuenta de que en efecto, era sorprendente descubrir que alguien tan reservado pareciera tener tan poco miedo. con el miedo que tengo yo a todo. fue tan impactante anoche hablar con él y cómo me jode que le guste B y no yo, cuando parecía que me tiraba la caña. no quiero que la gente se vaya. pero a la vez me da miedo estar conformándome con murcia cuando digo que estoy cómoda aquí ahora mismo. siento que lo que de verdad necesito es salir fuera y que no me he puesto las pilas aún por miedo. pero sí, a todos nos está pasando lo mismo, como cuando de repente toda la gente de mi franja de edad empezó a usar facebook y ahora todos ellos parecen personas de cuarenta años sólo porque ninguno hace nada distinto. qué agobio joder
pero que el punto central no es ese. sino que A pensaba como yo en tantas cosas. tenía las mismas reflexiones que yo. me siento frustrada y a la vez encandilada. y parecerá una gilipollez, pero realmente me llamó mucho la atención; sobre todo, además de eso, el hecho de que se alejara del grupo en algunos momentos para darse una vuelta. sin miedo a quedarse solo. es cierto que lo que a mí me han enseñado es que por ser una chica no puedo quedarme sola en fiestas, no puedo volver sola, cuidado con lo que te echan en la bebida, cuidado con lo que bebes. y sin embargo, él, A sin miedo, se piraba unos metros más allá, incluso cuando avanzábamos entre la multitud, en fila, él iba unos metros por detrás. igual simplemente está empanado, pero me llamó bastante la atención. es curioso. porque también me di cuenta de que cuando hablaba contigo, siempre hacía preguntas, sabía cómo tantear a la gente. había aprendido como yo. es cierto que yo no me había gastado mucha pasta en cambiar mi imagen de golpe, sino que había sido gradual, con el paso de los años, pero los dos veníamos from the gutter, o eso me pareció cuando J me contó su historia, más o menos.
sabía tantear a la gente. como yo. sabe por dónde tiene que tirar la conversación para que la cosa fluya. y es genial encontrarte conversando con una persona parecida a ti en ese sentido.
qué putada que te guste B
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