viernes, 13 de enero de 2017

escucho el nocturno de chopin, op. 15 n. 3. sé que me hará llorar cuando no estés, incluso al tocarlo. no sé si seguirás importándome cuando llegue abril, que es cuando supuestamente te vas, igual ni siquiera me acuerde de que te vas, solo cuando juan llegue un día y me diga: R se va [...] o R se fue [...] -entonces será cuando lloraré sin previo aviso? no volveré a saber nada de ti. no quiero que te vayas. quiero que estés aquí. en murcia. que ella te dé igual como te daba antes y follemos. y pasemos buenos ratos juntos. supongo que en el fondo te quiero. qué va a pasar cuando te vayas? a dónde te irás?

por qué escogiste este nocturno? cómo lo descubriste? quién te habló por primera vez de chopin? fue ella la que te lo sugirió? fue una noche vaga en youtube, de esas introspectivas? quiero saberlo todo y me pregunto si alguna vez alguien ha querido saberlo todo de mí. es algo que a mí me pasa con mucha gente.
el martes por la noche, cuando me metí en la cama, solo podía pensar en tres cosas: 1. por qué miguel seguía pasando de mí, 2. las ganas que tenía de follarte, 3. la cita que había grabado. como no la recordaba bien, encendí el móvil y la busqué. necesitaba leerla. musité las palabras de las que me acordaba, pero se mezclaban, y de repente la lei:
he remembered alejandra and the sadness he had first seen in the slope of her shoulders, which he had presumed to understand, and of which he knew nothing, and he felt a loneliness he hadn't known since he was a child, and he felt wholly alien to the world, although he loved it still. he thought that in the beauty of the world were hid a secret. he thought that the world's heart beat at some terrible cost and that the world's pain and it's beauty moved in a relationship of diverging equity, and that in that headlong deficit, the blood of multitudes might ultimately be exacted for the vision of a single flower.
 la leía en susurros, no podía levantar la voz porque carlota estaba durmiendo, pero tampoco quería. me gustaba cómo sonaba así. sonaba como tenía que sonar. mi voz sonará en tu película en tu idioma y en el mío, así como sonaba en tu cama, en tu habitación, en tu salón, en las notas de voz que te mandé, enfrente del primer martini que nos tomamos. (joder qué cursi pero qué real)
no sé por qué siento que no vamos a volver a vernos. pero me muero de ganas de follarte. por favor quiero follarte y que me folles

dios qué me pasa
te quiero

No hay comentarios:

Publicar un comentario